martes, 21 de mayo de 2013

Te(x)tazo ya!


Para la iniciativa: http://tetazovirtual.blogspot.com.ar/

de Noe Gall y Vir Cano



Dice ser un pedazo de carne, dice ser una teta en la maquinaria médico-jurídico-mediático  estatal, dice ser una marca de género, dice ser un órgano en un aparato que produce sentido, dice dar sentido al cuerpo, dice tener la función política de amamantar, dice que tiene que sentir, dice que su placer no está ahí, dice que se excita con otra teta, dice que son privadas, dice que son públicas, dice que se exhibe para el tecno-ojo del amo, dice que se muestra por voluntad propia, dice que si, dice que no, dice no sé, dice que debe ser deseable, dice que quiere ser deseada, dice que duele durante la menstruación, dice que la cicatriz en su lugar es la firma de una enfermedad o de un deseo, dice que es femenina, dice que es masculina, dice que ni, dice que el tamaño importa, dice que el tiempo las empuja hacia abajo, dice que sudan, dice que pesan, dice que tiene olor a teta, dice que van sueltas, dice que van sujetas, dice que mejor se venda, dice que se ofertan, dice que cobra por un toque, dice que dice un cuerpo ¿pero lo dice? una teta, tatetí, teta… suerte para ti. Chuparse la teta, treta del débil.  Esta teta es mía. Falla semiótica. Colgajo de nervios y carne, ahí, en un pecho de 40 años, junto a otras tetas, muchas tetas. Rebelión de tetas. Te(x)tazo ya!




miércoles, 1 de mayo de 2013

poema



desgranar esta pesadumbre

hasta que mi pájaro caníbal

de los escombros alce su vuelo

en arrebato narcótico 


viernes, 15 de marzo de 2013

Taller de feminismos cuir



¿Las políticas de género son sólo “de” o “para” las mujeres? ¿Deconstruir las identidades es diluirlas? ¿La identidad es un modo de control biopolítico o una estrategia de resistencia política? ¿Desde cuándo las prácticas sexuales definen nuestra identidad? ¿cuir es una identidad, un modo de hacer, un modo de pensar? ¿Qué significa des-ontologizar la identidad sexual?  ¿Cómo combinar estrategias post e hiperidentitarias? ¿Qué diferencias hay entre diversidad sexual y disidencia sexual? ¿Cuál es el objeto de intervención de la sexopolítica: las políticas de identidad o los modos de subjetivación? ¿Qué pasa cuando los saberes callejeros son normalizados por los estándares académicos? ¿Qué articulaciones son necesarias entre teoría y activismo? ¿Qué efectos éticos y políticos tiene pensar el deseo como potencia? ¿En qué órdenes actúa la micropolítica? ¿Cómo analizar el escenario local de la política lgtttbi marcada por políticas liberales de demandas de derechos? ¿Qué pasa en nuestra región con la articulación entre academia y activismo feminista-lgtttb? ¿Qué significa ser una feminista pro-sexo? ¿Politizar la sexualidad tiene implicancias en nuestras sensibilidades y afectos? ¿Toda acción política constituye una estética? ¿Toda producción estética es política? ¿Es el posporno una tecnología de producción de cuerpos no heteronormativos? ¿Puede ser la vulnerabilidad la plataforma de articulación política de los activismos que hacen del cuerpo su territorio de intervención? ¿Es posible a nivel local articular una política  feminista cuir descolonial como zona de confluencias y tensiones entre luchas antisexistas, antiheterosexistas, antirracistas, antiimperialistas, anticapitalistas, antinormativas?


Estos son algunos de los interrogantes que se proponen explorar, discutir y reformular en este taller… (ver programa completo)

Para inscripciones y consultas: valeriaflores12@gmail.com

jueves, 14 de marzo de 2013

que resta, que sobra, que falta…



“La poesía es el cuerpo primitivo de la palabra y el ingrediente de que se componen y en que se resuelven, en último término, todas las lenguas y las vidas”. Elemento 119 – tabla de poesía… 


La tabla periódica de elementos químicos atravesada por la vitalidad filosa de la poesía como el elemento 119 que resta, que sobra, que falta…


22 elementos, 44 poemas, palabras despojadas de firma pero con la rúbrica de una pasión por esa escritura que se deja herir por la fugacidad de un decir inútil, mínimo y ardiente.


Te invitamos a recorrer estos casi dos años de química poética:




macky & val

domingo, 10 de marzo de 2013

Tantas veces...


Tres años atrás, en el 2010, la Pepa Gaitán era fusilada por lesbiana masculina, por marimacha, por su deseo que se hacía insoportable para Torres, el padrastro de su novia. No la mataron por ser mujer, sino porque no lo era.  La mataron por chonga. Decir que la Pepa era una mujer es una forma de invisibilizar el deseo lésbico, su expresión de género masculina. Definirla como una mujer es una violencia más que se inscribe en su cuerpo y en su memoria.

El asesinato de la Pepa es la máxima sanción que nos tiene destinada el régimen dictatorial de la heteronormatividad, esa norma social, cultural y política que nos señala compulsivamente cómo debemos vivir nuestros cuerpos, deseos, géneros y placeres. Porque Torres apuntó el arma, pero fue toda una sociedad la que gatilló. Y sus perdigones de miedo nos llegaron a todos y a todas las maricas, las tortas, las trolas, las putas, las travas, los y las trans. Porque un crimen de odio funciona como una pedagogía del terror.

La lesbofobia se comporta como su aparato correctivo y represivo. No es un problema psicológico ni personal. Es una práctica institucional y mediática de rechazo, odio, desprecio y violencia hacia las personas identificadas como lesbianas. Y crea un marco para la impunidad y la discriminación sistemáticas, desatando una guerra de baja intensidad que vivimos cada día de nuestras vidas.
La lesbofobia margina, destruye, aniquila, no sólo nuestras vidas como lesbianas sino también la libertad de experimentar las relaciones y el cuerpo de maneras más ricas, múltiples y heterogéneas.  

A tres años del crimen de la Pepa, se taparon murales pintados en su memoria en distintas ciudades del país, grupos de lesbianas son silenciadas por la burocracia lgtttb, en La Plata hace unos días golpearon salvajemente a una lesbiana y un chico trans, acá en Neuquén, algunos bares no han dejado entrar a lesbianas chongas o directamente las han echado por besarse con otras chicas, también nos siguen insultando por la calle, hay quienes se mueren sin decírselo a sus hijos, hay quienes lo viven en el más completo silencio, hay quienes acurrucan su deseo lésbico en el miedo que impregna lo más recóndito de sus fantasías, aquí, en el siglo XXI, en este país con buena gente, en esta tierra de confluencias, en esta ciudad limpia segura y ordenada.

Cuando se señala nuestra apariencia de machota como amenazante. Eso es lesbofobia

Cuando no hay una sola profesora en esta Universidad del Comahue que se visibilice como lesbiana[1].  Eso es lesbofobia

Cuando las maestras y maestros no pronuncian jamás, en los 9 meses de clases, la palabra lesbiana. Eso es lesbofobia.

Cuando no existe ni una sola dirigente política o sindical que se enuncie como lesbiana. Eso es lesbofobia.

Cuando ninguna funcionaria del estado o de un partido político se pronuncia públicamente como lesbiana. Eso es lesbofobia.

Cuando los organismos de derechos humanos no incluyen en sus informes de violaciones a los derechos humanos, la violencia hacia las lesbianas. Eso es lesbofobia.

Cuando se piensa que las lesbianas debemos ser todas de una sola y de la misma manera. Eso es lesbofobia.

Cuando se quiere controlar nuestras demostraciones de afecto con el peso y la fuerza de la mirada. Eso es lesbofobia.

Cuando se nos trata de exageradas porque no tenemos inconveniente en decirlo. Eso es lesbofobia.

Cuando se nos tortura con imágenes heterosexuales las 24 hs del día por la tv y la radio. Eso es lesbofobia.

Cuando nace un bebé y ya se lo considera a priori heterosexual. Eso es lesbofobia.

Cuando te parece más cool que alguien diga que es cuir a que diga que es lesbiana. Eso es lesbofobia. 

Cuando nos decís “nosotros te aceptamos como sos”. Eso es lesbofobia.

Cuando se borra de la memoria de las luchas sociales la historia de las lesbianas, o se silencian sus aportes al movimiento feminista, lgtttb y de todo otro movimiento político. Eso es lesbofobia

Cuando pensás que es mejor no decirlo, total ya lo suponen. Eso es lesbofobia

Cuando ni siquiera podes pronunciar esa palabra y te llamás gay así suena más divertido. Eso es lesbofobia

Cuando no hay una sola mención de una autora explícitamente lesbiana en toda la bibliografía académica que te tragaste para recibirte. Eso es lesbofobia

Cuando querés tunearte chonga pero desistís porque pensás que se te va a notar lo lesbiana. Eso es lesbofobia

Cuando la señora que va pasando con sus hijos camina rápido para no escucharnos ni vernos. Eso es lesbofobia

Cuando creés que tus tatuajes enormes, tus piercings o tu loco peinado nuevo es garantía de  que no sos lesbofobico, pero no te impide pensar que una pija parada es lo mejor que le puede pasar a una chica. Eso es lesbofobia.

Estas son, apenas, algunas prácticas de la lesbofobia con las que convivimos todos los días, y que están fuera y dentro de nuestra piel.

Somos la vieja guardia tortillera. Seremos viejas pero no domesticadas, no tenemos el pensamiento amansado ni nos arrebataron las palabras. Tortilleras es un nombre que no define nuestras vidas, sino que nos ubica políticamente. No describe con quién cogemos, nos posiciona en la escena pública para denunciar que nuestros cuerpos son un campo de batalla de las normas, las instituciones y las fuerzas represivas del estado, las iglesias, los medios y el mercado, que pretenden controlar nuestros deseos y nos dicen cómo debemos usar nuestros cuerpos para su beneficio.

Tenemos la ira encendida, si, somos pendencieras, tenemos la lengua afilada y la boca mordaz, la misma con la que besamos cuanta boca nos gusta,  la misma con la que decimos no al silencio y a la lesbofobia. Porque a las lesbianas que levantan la voz y ponen el cuerpo públicamente se les teme, y ese miedo es nuestro poder.

Hoy, 7 de marzo, es un día de estruendo y de agitación, de visibilidad y de denuncia. Queremos invitarlas/os a besarnos, a besarse, a darle a este pepazo un besazo. El beso como gesto político y comunitario que repare tanta violencia, que celebre nuestros deseos desobedientes, que muestre nuestra política de hacer placeres colectivos, en esta ciudad donde la yuta mata pibes en los barrios, el intendente veta ordenanzas de protección hacia las mujeres en situación de violencia, donde se criminaliza la pobreza y se naturaliza la vigilancia a través de cámaras y el control policial, donde se hacen negociados inmobiliarios, donde el estado subvenciona la educación y la salud privadas, donde crecen los femicidios porque los resortes del estado no funcionan, donde las sentencias a  los milicos genocidas son escandalosas por su impunidad, donde se fomenta el fiolaje y no los derechos laborales para las trabajadoras sexuales.
Invitamos a decirnos, a cuidarnos, a besarnos y a desearnos…

Tantas veces como sea necesario
Tantas veces como se nos cante
Tantas veces como querramos
Tantas veces… para que justicia sea que no vuelva a pasar


Texto de Macky Corbalán y valeria flores leído en el “Pepazo a la lesbofobia”, organizado por Diversidad de Río Negro y Neuquén y Sin Cautivas (Neuquén), 7 de marzo del 2013


[1] Cabe aclarar que en la Facultad de Ciencias de la Educación, la docente Gaby Herczeg (activista del grupo MalaQalaña), se visibiliza como lesbiana hace varios años, por lo que ha tenido que enfrentar distintas situaciones de violencia por parte de voceros del discurso heteronormativo que insisten en tildar la existencia lesbiana de "anormal" y/o "patológica".